National Geographic Oferta

18 de junio de 2014

Nebulosas planetarias con sorpresa

No es la primera vez que os hablo de nebulosas planetarias. Tanto en el blog como en CienciaXplora os he hablado de ellas. En un breve resumen para aquellos que el concepto de nebulosa planetaria sea novedoso, diremos que se trata del final de una estrella de tamaño solar. Estas muertes pueden llegar a crear formas tan caprichosas como estas:

Imagen de la nebulosa planetaria Abell 33, en segundo plano, alineada con la estrella HD 83535, en primer plano, recordando el conjunto a un anillo de diamantes. Créditos: ESO.

Continuando en el marco de las nebulosas planetarias, hay que hablar de un hallazgo que ha despertado la sorpresa entre los investigadores, y es que se ha descubierto la presencia de OH+ en varias nebulosas planetarias.

Por partida doble

El hallazgo, sorprendente e inesperado, no ha sido confirmado por un sólo equipo de investigadores, sino por dos, independientes, siendo la primera vez que se encuentra esta molécula necesaria para la formación de agua.

El equipo holandés

Uno de los equipos, liderado por Isabel Aleman de la Universidad de Leiden (Holanda) analizó 11 nebulosas planetarias; tan sólo tres contenían la molécula OH+: NGC 6445 (Nebulosa de la Pequeña Joya), NGC 6720 (Nebulosa del Anillo) y NGC 6781.

"Creemos que una de las claves más importantes es la presencia de densos grumos de gas y polvo", afirma Aleman, "La radiación ultravioleta emitida por la vieja estrella caliente, interactúa con los grumos, desencadenando reacciones químicas que provocan la formación de moléculas de OH+", añade.

El equipo español

El otro equipo ha sido liderado por por Mireya Etxaluze, miembro del equipo de ASTROMOL en el Grupo de Astrofísica Molecular del ICMM (Instituto de Ciencia de Materiales) del CSIC. Esta investigación realizado con los datos obtenidos de observaciones llevadas a cabo con el telescopio espacial Herschel (ESA) y se ha centrado en la Nebulosa de la Hélice, la nebulosa planetaria más cercana a nuestro Sistema Solar, situada a 700 años luz en dirección a la constelación de Aquarius.

Nebulosa de la Hélice observada en el rango óptico con el telescopio espacial Hubble. La imagen de los contornos superpuestos, obtenida con el telescopio espacial Herschel en el rango infrarrojo, traza la distribución de los granos de polvos a lo largo de los anillos. El espectro obtenido por Herschel en la dirección de los anillos está caracterizado por las líneas en emisión de las moléculas de CO y OH+. Créditos: Imagen óptica – Telescopio Espacial Hubble Space Telescope (NASA/JPLCaltech); imagen infrarroja – ESA/Herschel/SPIRE.

Según declara Etxaluze en base a los datos analizados, "las moléculas previamente expulsadas por la estrella en forma de CO, son destruidas por el potente campo de radiación en las regiones donde se forman las moléculas OH+. Los grumos más protegidos tienen una química diferente".

José Cernicharo, coordinador del grupo ASTROMOL, habla del esfuerzo realizado, así como de la eficacia del programa. "La interpretación de las observaciones ha requerido un esfuerzo coordinado multidisciplinar que solo el Consolider Astromol podría ofrecer", afirma.

Un variado equipo formado por químicos, físicos y astrónomos han hecho posible la caracterización de los procesos químicos y físicos que dan lugar a OH+. ASTROMOL ha coordinado cálculos de la interacción colisional de OH+ con H2 y H, tanto analizado los niveles de energía vibracionales y electrónicos de OH+ como modelizando cómo esta molécula puede formarse y emitir en esos objetos tan iluminados por el ultravioleta.

Mejor tenerla cerca

“La proximidad de la Nebulosa de la Hélice nos ofrece una gran oportunidad: tenemos un laboratorio natural a las puertas de nuestro vecindario cósmico para estudiar con más detalle la química de estos objetos y su papel en el reciclaje de las moléculas a través del medio interestelar“, concluye Etxaluze.

Aunque bajo mi punto de vista, cuando los instrumentos se diseñan y construyen pensando en la calidad de los resultados, no es relevante la cercanía del objeto, ya que este parámetro queda sobradamente suplido cuando la tecnología es desarrollada pensando en ciencia de calidad.
Los dos artículos científicos a los que hace referencia el post han sido publicados en la revista Astronomy & Astrophysics.
El equipo de investigación español está formado por M. Etxaluze (Departamento de Astrofísica del Centro de Astrobiología(CSIC-INTA); Grupo de Astrofísica Molecular del Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid (CSIC-ICMM)) J. Cernicharo (Departamento de Astrofísica del Centro de Astrobiología(CSIC-INTA), Madrid; Grupo de Astrofísica Molecular del Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid (CSIC-ICMM), Madrid) J. R. Goicoechea (Departamento de Astrofísica del Centro de Astrobiología(CSIC-INTA), Madrid; Grupo de Astrofísica Molecular del Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid (CSIC-ICMM), Madrid), P. A. M. van Hoof (Royal Observatory of Belgium, Bégica), B. M. Swinyard (Department of Physics & Astronomy en la University College London, Reino Unido; RAL Space en el Rutherford Appleton Laboratory, Reino Unido), M. J. Barlow (Department of Physics & Astronomy en la University College London, Reino Unido), G. C. van de Steene (Royal Observatory of Belgium, Bélgica), M. A. T. Groenewegen (Royal Observatory of Belgium, Bélgica), F. Kerschbaum (Department of Astrophysics en la University of Vienna, Austria), T. L. Lim (RAL Space en el Rutherford Appleton Laboratory, Reino Unido), F. Lique (CNRS-Université du Havre, Francia), M. Matsuura (Department of Physics & Astronomy en la University College London, Reino Unido), C. Pearson (RAL Space en el Rutherford Appleton Laboratory, Reino Unido; Department of Physics and Astronomy en la The Open University, Reino Unido), E. T. Polehampton (RAL Space en el Rutherford Appleton Laboratory, Reino Unido; Dept. of Physics & Astronomy en el Institute for Space Imaging Science en la University of Lethbridge, Canadá), P. Royer (Institute of Astrophysics, Bélgica) y T. Ueta (Department of Physics and Astronomy en la University of Denver, Estados Unidos; Institute of Space and Astronautical Science en la Japan Aerospace Exploration Agency, Japón).
El equipo de investigación holandés está formado por: I. Aleman (Leiden Observatory en la University of Leiden, Holanda), T. Ueta (Department of Physics and Astronomy en la University of Denver, Estados Unidos; Institute of Space and Astronautical Science en la Japan Aerospace Exploration Agency, Japón), D. Ladjal (Department of Physics and Astronomy en la University of Denver, Estados Unidos), K. M. Exter (Instituut voor Sterrenkunde en la Katholieke Universiteit Leuven, Bélgica), J. H. Kastner (Chester F. Carlson Center for Imaging Science and Laboratory for Multiwavelength Astrophysics en el Rochester Institute of Technology, Estados Unidos), R. Montez Jr. (Department of Physics and Astronomy en la Vanderbilt University, Estados Unidos), A. G. G. M. Tielens (Leiden Observatory en la University of Leiden, Holanda), Y.-H. Chu (Department of Astronomy en la University of Illinois, Estados Unidos), H. Izumiura (Okayama Astrophysical Observatory en el National Astronomical Observatory of Japan, Japón), I. McDonald (Jodrell Bank Centre for Astrophysics en la University of Manchester, Reino Unido), R. Sahai (Jet Propulsion Laboratory en el California Institute of Technology, Estados Unidos), N. Siódmiak (N. Copernicus Astronomical Center, Polonia), R. Szczerba (N. Copernicus Astronomical Center, Polonia), P. A. M. van Hoof (Royal Observatory of Belgium, Bélgica), E. Villaver (Dpto. Física Teórica en la Universidad Autónoma de Madrid, Madrid), W. Vlemmings (Department of Earth and Space Sciences en la Chalmers University of Technology, Suecia), M. Wittkowski (ESO, Alemania) y A. A. Zijlstra (Jodrell Bank Centre for Astrophysics en la The University of Manchester, Reino Unido).
Nota de prensa (ASTROMOL):
Descubierta la presencia de la molécula OH+ en torno a estrellas moribundas

Nota de prensa (Herschel):
New molecules around old stars

Artículos científicos relacionados:

Referencias:
--
¿Te interesa? Sígueme también en Twitter.

11 de junio de 2014

Así es un GRB en la intimidad

El fenómeno explosivo más intenso del Universo después del Big Bang es lo que se conoce como "explosiones de rayos gamma", más conocidas como GRBs por sus siglas en inglés (Gamma Ray Bursts). Son estallidos de muy corta duración, y de entre todos ellos, los que duran más de dos segundos, se les denomina GRBs de larga duración, abreviados como LGRBs.

Los LGRBs son tremendamente energéticos. Comparativamente, en el tiempo que dura la explosión son capaces de liberar tanta energía como la que emitirá el Sol a lo largo de su vida, y estamos hablando de una vida muy larga: en torno a 10.000 millones de años.

Estos LGRBs suponen aproximadamente el 70% de todos los GRBs observados. Esto es debido a que es más fácil detectarlos. Desde hace una década se están encontrando estallidos cuya duración es inferior a dos segundos, por lo que se han tenido que diferenciar entre ellos de acuerdo a su duración. Los de corta duración están asociados a fusión de estrellas de neutrones y no a supernovas como los LGRBs.

Representación artística del entorno que rodea al GRB 020819B, basado en observaciones de ALMA. Créditos: NAOJ.

Explosiones oscuras

Pero hay un pequeño enigma entorno a los LGRBs, y es que en sus explosiones no se ha apreciado luz emitida debido, tal vez, a la absorción de su radiación por parte de grandes nubes de polvo que rodean la estrella en los momentos previos a la explosión.

Por ello, estos estallidos están siendo estudiados ya que quieren saber el porqué de su carencia de luz y determinar si es debido a la presencia de polvo o a cualquier otro motivo. Para llevar a cabo estas investigaciones, los científicos están analizando las galaxias en las que se han producido LGRBs esperando encontrar estrellas masivas progenitoras de LGRBs en regiones activas de formación estelar, y que probablemente podrían estar rodeadas de una gran cantidad de gas, pero hasta ahora no se habían obtenido resultados observacionales que respaldasen esa hipótesis, dejando la respuesta en blanco durante mucho tiempo. 

Resultados de ALMA

Ahora, un equipo de astrónomos de Japón ha utilizado ALMA (Atacama Large Millimeter-submillimeter Array) para detectar la emisión en ondas de radio procedente del gas molecular situado en torno a dos anfitrionas de LGRB: GRB 020819B y GRB 051022, situadas a 4.300 y 6.900 millones de años luz, respectivamente.

Observaciones de la galaxia que alberga al GRB 020819B. Las medidas llevadas a cabo en el rango de las ondas de radio del gas molecular (izquierda) y el polvo (centro), han sido observadas por ALMA. A la derecha, una imagen en luz visible captada por el Telescopio Gemini Norte Frederick C. Gillett. La cruz indica la ubicación del lugar donde tiene lugar el GRB. Créditos: Bunyo Hatsukade(NAOJ), ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)

Kotaro Kohno, profesor de la University of Tokyo y miembro del equipo de investigación ha declarado que "hemos estado buscando gas molecular en galaxias GRB durante más de diez años utilizando varios telescopios alrededor del mundo."

Es la primera vez que un instrumento detecta este tipo de radiación, y esto es debido a la sensibilidad sin precedentes que ofrece el conjunto de radiotelescopios de ALMA, estimada en cinco veces superior a la obtenida con otros telescopios similares. "Como resultado de nuestro arduo trabajo, finalmente logramos un avance notable utilizando el poder de ALMA. Estamos muy entusiasmados con lo que hemos logrado", añade Kohno.

Alta concentración de polvo

Además de detectar esta radiación, gracias a estas observaciones llevadas a cabo con ALMA, se ha descubierto la distribución del gas molecular y el polvo en galaxias que albergan GRBs. Observando el primer GRB de los citados, GRB 020819B, se ha encontrado un entorno extraordinariamente rico en polvo, mientras que cerca del centro de la galaxia se ha encontrado gas molecular. En proporciones, la concentración de polvo del entorno de GRB 020819B con respecto a zonas de formación estelar de la Vía Láctea y otras galaxias cercanas, en la zona GRB es diez veces superior.

Concepción artística del entorno que rodea al GRB 020819B, basado en observaciones de ALMA. Créditos: NAOJ.

"No esperábamos que los GRB pudieran tener lugar en un ambiente tan polvoriento, con una proporción tan baja de gas molecular con respecto al polvo. Esto indica que el GRB se produjo en un ambiente muy diferente al de una típica región de formación estelar" afirma Bunyo Hatsukade, autor principal de la investigación.

Conclusiones

Estas nuevas observaciones sugieren que las estrellas masivas que mueren como GRB cambian el ambiente en la región de formación estelar antes de explotar.

Una posible explicación para la alta proporción de polvo que se ha encontrado puede ser debido a la diferencia en sus reacciones a la radiación ultravioleta. Dado que los enlaces entre los átomos que componen las moléculas se rompen fácilmente a causa de esta radiación, el gas molecular no puede sobrevivir en ambientes altamente expuestos a estas radiaciones producidas por las estrellas masivas en sus regiones de formación, con independencia a que posteriormente estallen como GRB o no.

"Los resultados obtenidos esta vez fueron más allá de nuestras expectativas. Necesitamos llevar a cabo otras observaciones en otras galaxias GRB para ver si podría tratarse de condiciones ambientales generales a cualquier sitio que albergue un GRB. Esperamos futuras investigaciones con la ampliación de las capacidades de ALMA", concluye Hatsukade.

En cualquier caso, estas observaciones de ALMA apoyan la hipótesis de que el polvo que absorbe la radiación de la reminiscencia es el responsable de generar explosiones oscuras de rayos gamma.
Este trabajo será presentado en un artículo en la revista Nature el 12 de junio 2014, titulado “Two gamma-ray bursts from dusty regions with little molecular gas”, por B. Hatsukade et al.

El equipo está compuesto por B. Hatsukade (NAOJ, Tokio, Japón), K. Ohta (Department of Astronomy en la Kyoto University, Japón), A. Endo (Kavli Institute of NanoScience en el TU Delft, Holanda), K. Nakanishi (NAOJ - JAO, Santiago, Chile; The Graduate University for Advanced Studies (Sokendai) en Tokio, Japón), Y. Tamura (Institute of Astronomy en la University of Tokyo, Japón), T. Hashimoto (NAOJ) y K. Kohno (IoA; Research Centre for the Early Universe en la University of Tokyo, Japón).
Nota de prensa:
Explosiones gigantes enterradas en polvo

Nota de prensa (versión original):
Gigantic Explosions Buried in Dust

Referencias:

--
¿Te interesa? Sígueme también en Twitter.

22 de mayo de 2014

Astromolando

Últimamente hay que buscar mucho para encontrar una noticia científica agradable. Normalmente, las noticias de este campo hablan de recortes tanto de presupuesto como de personal, pero la noticia que hoy os voy a dar, es realmente buena.

Ya os he hablado alguna vez de ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), situado en la altiplanicie de Chajnantor (Desierto de Atacama, Chile). Resumiendo, se podría decir que ALMA es lo más avanzado en telescopios terrestres. Formado por 66 antenas, está siendo una revolución al proporcionar información sobre campos antes inaccesibles del Universo.

Tiempo de observación

Resulta que para utilizar ALMA, y como sucede en la gran mayoría de los observatorios astronómicos profesionales, hay que pedir tiempo de observación con propuestas que deben suponer un importante avance para la ciencia, por lo que el tiempo de ALMA está muy cotizado En total se han presentado 1381 propuestas científicas.

Antenas de ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) en el llano de Chajnantor, en los Andes chilenos. Crédito: ESO/C. Malin.

En la evaluación ha participado un total de 78 asesores científicos de todo el mundo, selenccionando 353. De ellas, 115 son europeas y 14 están dirigidas por científicos de instituciones españolas. Y entre ellos, varios miembros del programa ASTROMOL, que han conseguido un total de 7 propuestas:

- "The footprints of SF and AGN activity in NGC1068 (II)", liderado por Santiago García-Burillo (participa otro miembro de ASTROMOL, Asunción Fuente).

- "Rotating and expanding gas in protoplanetary nebulae", liderado por Valentín Bujarrabal (participan, entre otros, los miembros de ASTROMOL Javier Alcolea, Carmen Sánchez Contreras Miguel Santander-García).

- "A 3mm Line Survey of IRC+10216: The chemical view of a C-rich object", liderado por José Cernicharo (participan, entre otros, los miembros de ASTROMOL Guillermo Quintana-Lacaci, Marcelino Agúndez y Nuria Marcelino).

- "Irradiated Shocks and Ionisation Sources in the Central Parsec of the Milky Way", Javier R. Goicoechea (participan los miembros de ASTROMOL Tom Bell, Mireya Etxaluze, José Cernicharo y Benjamin Godard).

- "The massive, fast-bipolar outflow of the extreme AGB star OH231.8+4.2", liderado por Carmen Sánchez Contreras (participan, entre otros, los miembros de ASTROMOL Miguel Santander-García, Javier Alcolea, Valentín Bujarrabal, José Cernicharo y Guillermo Quintana-Lacaci).

- "Water in Arp220", liderado por José Cernicharo (participan, entre otros, los miembros de ASTROMOL Fabien Daniel, Asunción Fuente, Santiago García-Burillo y Nuria Marcelino).

- "The structure and dynamics of the very inner equatorial regions of bipolar planetary nebulae", liderado por Miguel Santander-García (participan los miembros de ASTROMOL Guillermo Quintana-Lacaci, Javier Alcolea, Valentín Bujarrabal y Carmen Sánchez Contreras, entre otros).

Ciencia con ALMA

Los proyectos seleccionados en ASTROMOL cubren un amplio rango de las cinco grandes categorías en las que se ha dividido la Ciencia de ALMA:

- Cosmología y Objetos con alto desplazamiento al rojo.
- Galaxias y núcleos galácticos.
- Medio interestelar, formación estelar y astroquímica.
- Discos circunestelares.
- Exoplanetas y sistema solar.
- Evolución estelar y el Sol.

Ahora falta realizar las pertinentes observaciones, analizar los datos, escribir los artículos y esperar que sean publicados por las grandes revistas. ¡Los esperaremos con ganas, porque... ASTROMOL, mola!
El proyecto ASTROMOL Consolider-Ingenio “Astrofísica Molecular: la era de Herschel y ALMA” está financiado por el “Subprograma Consolider-Ingenio” del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) del gobierno español.

ASTROMOL está formado por más de 100 investigadores integrados en 12 grupos interdisciplinares, establecidos en varias instituciones públicas de investigación y universidades. Expertos en espectroscopía de laboratorio, físicos moleculares, químicos y astrónomos trabajan juntos para estudiar, con un enfoque innovador, las moléculas encontradas en el espacio, intentando dilucidar, no sólo qué especies hay en cada zona, sino también qué implicaciones tienen en los procesos físicos y químicos que rigen el universo.


--
¿Te interesa? Sígueme también en Twitter.

21 de mayo de 2014

Una estrella en la sombra

El Telescopio Espacial Spitzer es un ingenio que explora el Universo infrarrojo. Fue lanzado el 25 de agosto de 2003 y desde su lanzamiento no ha parado de proporcionarnos interesantes noticias y descubrimientos en su entorno de investigación.

Esta vez, usando este telescopio espacial, los astrónomos han encontrado un cúmulo cósmico tan oscuro, denso y polvoriento que apenas son capaces de analizar su luz por lo débil que es. Lo interesante es que consiguen proyectar sombras, siendo éstas las más extensas jamás registradas.

Sin el infrarrojo, esta oscura nube sería inescrutable y el hecho de haberla analizado supone haber recogido información acerca de las primeras etapas tanto de la formación estelar como del cúmulo. Para este estudio, los astrónomos en lugar de medir la cantidad de luz infrarroja del fondo oscurecido por las nubes, han usado las sombras producidas para inferir qué material hay dentro de la nube.

Imagen tomada por el instrumento IRAC (InfraRed Array Camera) a bordo del Spitzer Space Telescope que muestra una nube tan oscura que se han utilizado las sombras que proyecta para estudiarla. Créditos: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Zurich. 

La zona estudiada representa la parte más oscura de la nube que, situada a unos 16.000 años luz de distancia, aprovecha estas sombras para medir tanto la estructura como la masa de la nube. Por lo tanto, las observaciones de estas regiones oscuras, "iluminan" el camino hacia la comprensión de cómo se forman las estrellas más brillantes.

De acuerdo a los resultados obtenidos, es probable que esta nube evolucione hacia un cúmulo estelar muy masivo donde las zonas más densas albergarán estrellas enormes, catalogadas de tipo O. El nuevo estudio también ayudará a revelar cómo se forman estas estrellas descomunales que brillan a una temperatura de 30.000º C emitiendo un color blanco-azulado.

¿Divide y vencerás? Parece que no

La vida de estas estrellas es efímera, estallando como supernovas cuando llega su final liberando enormes cantidades de energía y generando elementos pesados, ​​necesarios para formar planetas y posibles seres vivos. De lo que no están seguros los investigadores es de cómo es posible que el material se acumule en nubes de cientos veces la masa de nuestro Sol sin disiparse o dividirse en nubes más pequeñas para formar estrellas menores.

Detalle de la imagen más oscura del cúmulo donde está naciendo la estrella tipo O. Créditos: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Zurich.

"El mapa que hemos realizado de la estructura de la nube y de sus densos núcleos revela una gran cantidad de interesantes detalles acerca de una estrella masiva y el proceso de formación del cúmulo estrelar", dice Michael Butler, de la Universidad de Zurich (Suiza) y autor principal del estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters.

El mapa ha ayudado a establecer la masa de la nube, dando un valor equivalente a 70.000 soles empaquetados en un superficie de unos 50 años luz de diámetro. "En este tipo raro de nube, Spitzer nos ha proporcionado una importante visión acerca de la formación masiva de un cúmulo estelar detectado en su primera etapa embrionaria", dice Jonathan Tan, profesor asociado de Astronomía en la University of Florida (Estados Unidos), co-autor del estudio.

Observar el infrarrojo

Observar en el infrarrojo es algo similar a lo que sucede en las puestas de Sol cuando hay neblina: la luz roja, de mayor longitud de onda, llega más fácilmente a nuestros ojos a través de esa neblina que dispersa y absorbe las demás frecuencias de luz visible, de onda más corta. En el caso de esta nube, sin embargo, las zonas más densas de material de formación estelar dentro de la nube están tan llenas de polvo que se dispersan y bloquear no sólo la luz visible, sino también gran parte de la infrarroja.

Detalle de la zona en cuestión analizada a partir de las sombras que proeycta. Créditos: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Zurich.

La mayoría de las estrellas en el Universo, y tal vez incluyendo nuestro Sol, se piensa que se formaron en grupos a través nubes de gas y polvo más pequeñas. Los conglomerados de estrellas de baja masa son bastante comunes y están muy bien estudiados. Pero grupos que generan estrellas de mayor masa, como el que se ha descrito en el estudio de Butler, son escasos y distantes, lo que los hace más difíciles de ser examinados.

"Todavía no tenemos una teoría establecida sobre cómo se forman estas estrellas masivas", dice Tan. "Las mediciones detalladas de las nubes donde nacen estas estrellas masivas son importantes para orientar la nueva comprensión teórica", añade.

Este tipo de investigaciones hacen que de una pregunta tal vez surja una respuesta, pero también más preguntas que se tendrán que ir respondiendo con el uso de nuevos instrumentos cada vez más sensibles que nos permitan escrutar las estructuras más inaccesibles del Universo.
El artículo se ha publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters bajo el título "The Darkest Shadows: Deep Mid-infrared Extinction Mapping of a Massive Protocluster" (Michael J. Butler et al. 2014 ApJ 782 L30).

Los autores de la investigación son Michael J. Butler (Institute of Theoretical Physics de la University of Zürich, Suiza), Jonathan C. Tan (Department of Astronomy & Physics de la University of Florida, Estados Unidos) y Jouni Kainulainen (Max-Planck-Institut für Astronomie en Heidelberg, Alemania).

El JPL (Jet Propulsion Laboratory) de la NASA en California (Estados Unidos) gestiona la misión del Telescopio Espacial Spitzer para el Science Mission Directorate de la NASA en Washington (Estados Unidos).
Nota de prensa: 

Artículo científico: 

Referencias: 

--
¿Te interesa? Sígueme también en Twitter.