30 de julio de 2014

Discos raros en el Toro

El Sol es un caso particular de estrella, y no sólo porque albergue un planeta donde ha arraigado la vida, sino porque es poco habitual encontrar una estrella solitaria, sin una compañera formando un sistema binario.

Resulta sencillo imaginar cómo giran los planetas en torno a una estrella solitaria como la nuestra. Sabemos, que en el caso del Sol, lo hacen en órbitas elípticas casi circulares, y son así porque no hay una estrella cercana que ofrezca un tirón gravitatorio tal que aumente la elipticidad de la órbita.

En el caso de estrellas binarias resulta algo más complejo teorizar sobre cómo serían las órbitas de los posibles planetas que orbiten a una u otra estrella. Y no sólo reside la complejidad sobre cómo es su órbita, sino también sobre cómo y dónde se forman estos planetas.

ALMA y el Toro

Pero estamos de enhorabuena porque tras analizar con ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) el joven sistema binario HK Tauri, se han llegado a interesantes conclusiones. Sus cinco millones de años de edad lo convierten prácticamente en un embrión donde están naciendo planetas en estos momentos. "ALMA nos ha dado la mejor imagen de un sistema de estrellas binarias con discos protoplanetarios", afirma Eric Jensen, autor del trabajo de investigación y astrónomo del Swarthmore College en Pensilvania (Estados Unidos), pero se ha mostrado sorprendido porque "los discos están desalineados mutuamente".

Imagen 1: Impresión artística mostrando los discos protoplanetarios del sistema binario HK Tauri. Créditos: R. Hurt (NASA/JPL-Caltech/IPAC).

El sistema HK Tauri está situado a 450 años luz en la constelación de Tauro y sus dos estrellas están separadas 58.000 millones de Km, o lo que es lo mismo, 0,006 años luz. A nivel estelar, están prácticamente juntas aunque estén separadas 13 veces la distancia Neptuno-Sol.

Imagen 2: Mapa de la constelación de Tauro. Se muestran todas las estrellas visibles en una noche clara. El cúmulo doble HK Tauri está marcado con un círculo rojo. El sistema doble es muy débil y no puede verse si no es con grandes telescopios. Créditos: ESO, IAU and Sky & Telescope.

Las dos componentes

De las dos estrellas que componen el sistema binario, HK Tauri B es la más débil en cuanto a brillo. Está rodeada por un disco protoplanetario que bajo nuestra perspectiva vemos de canto bloqueando así la luz estelar. Y estoy juega a nuestro favor porque de este modo, los astrónomos pueden ver fácilmente el disco tanto en luz visible como en infrarrojo cercano.

La más brillante, HK Tauri A, también tiene disco protoplanetario, pero en este caso lo vemos de frente, por lo que la luz de la estrella enmascara cualquier resplandor del disco al observarlo en visible o infrarrojo cercano. Para apreciarlo, habría que observar en longitudes de onda milimétricas, y en eso, ALMA es todo un experto.

Imagen 3: Zona de amplio campo donde vemos la extensión de polvo y pequeños grupos de formación estelar de Tauro. La estrella débil del centro es el sistema doble HK Tauri. Créditos: ESO/Digitized Sky Survey 2. Agradecimientos: Davide De Martin.

Desalineamientos

Y con desde Atacama el equipo liderado por Jensen no sólo fue capaz de ver el disco protoplanetario de HK Tauri A, sino que además pudo medir su rotación. Con esta ayuda, los cálculos concluyeron que, en contra de lo que se pensaba, al menos uno de los discos debe estar desalineado al menos 60 grados. La magnitud de esta desalineación es significativa porque deja al descubierto que los discos no tienen porqué estar alineados.

Imagen 4: Aspecto del sistema binario HK Tauri combinando los datos infrarrojos y de luz visible obtenidos con el telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) incorporando los nuevos datos de ALMA. Créditos: B. Saxton (NRAO/AUI/NSF), K. Stapelfeldt et al. (NASA/ESA Hubble).

"Esta clara desalineación nos ha proporcionado una imagen importante de cómo es este joven sistema de estrellas binarias", señala Rachel Akeson, del Exoplanet Science Institute de la NASA en el California Institute of Technology (Estados Unidos) y coautora de la investigación. "Aunque observaciones anteriores indicaban que existían este tipo de sistemas desalineados, las nuevas observaciones de ALMA de HK Tauri muestran con mucha más claridad lo que está pasando realmente", añade. 

Binarios y complejos

En un sistema binario como HK Tauri las cosas son mucho más complejas que en una estrella aislada en cuanto a formación estelar y planetaria ya que cuando las órbitas de los astros y los discos protoplanetarios no están aproximadamente en el mismo plano, cualquier planeta que pueda estar formándose puede terminar en una órbita altamente excéntrica e inclinada, debido al tirón gravitatorio existente entre las dos estrellas.

Imagen 5: Aspecto de HK Tauri mostrando datos clave de velocidad obtenidos con ALMA que han ayudado a los astrónomos a determinar que los discos en HK Tauri estaban desalineados. Las áreas rojas representan material alejándose de la Tierra y las azules indican material que se mueve hacia nosotros. Créditos: NASA/JPL-Caltech/R. Hurt (IPAC).

De hecho, en HK Tauri, aún con los planetas todavía en formación sus órbitas ya se están viendo alteradas por la componente binaria. "Nuestros resultados muestran que existen las condiciones necesarias para modificar las órbitas planetarias y que estas condiciones están presentes en el momento de la formación del planeta, al parecer debido al proceso de formación de un sistema de estrellas binarias," señala Jensen. "No podemos descartar otras teorías, pero ciertamente podemos afirmar que una segunda estrella hará el trabajo", añade.

Puesto que el ALMA puede ver el polvo y el gas de discos protoplanetarios, ha permitido obtener imágenes nunca antes vistas de este joven sistema binario. "Estamos viendo esto en las primeras etapas de formación, con los discos protoplanetarios todavía en su lugar, por tanto podemos ver mejor cómo están orientadas las cosas", explicó Akeson.

Como siguiente objetivo, los investigadores quieren determinar si este tipo de sistema es típico o no, por lo que necesitan estudios adicionales para determinar si este tipo de disposición es común en nuestra galaxia.
Este trabajo se ha presentado en el artículo científico "Misaligned Protoplanetary Disks in a Young Binary System", por Eric Jensen y Rachel Akeson, que aparecerá el 31 de Julio de 2014 en la revista Nature.

El equipo que ha llevado a cabo la investigación está formado por Eric L. N. Jensen (Departamento de Física y Astronomía, Swarthmore College, Estados Unidos) y Rachel Akeson (Instituto de Ciencias Exoplanetarias de la NASA, IPAC/Caltech, Pasadena, Estados Unidos).
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24 de julio de 2014

Materia menos oscura

Medir la cantidad y la distribución de la masa dentro de los objetos más distantes del Universo no es una tarea fácil. Una técnica usada muy a menudo por los astrónomos es la de explorar los grandes cúmulos de galaxias mediante los efectos gravitacionales que tienen lugar en la luz de objetos alineados con estos cúmulos pero situados muchísimo más lejos, es decir, usando las conocidas como lentes gravitatorias. Este es uno de los principales objetivos de Frontier Fields, un ambicioso programa de observación del Hubble (NASA/ESA) donde entran en juego seis cúmulos de galaxias diferentes, incluido MACS J0416.1-2403 que aparece en la siguiente imagen:

Imagen 1: Aspecto del cúmulo de galaxias MACS J0416.1-2403 captado por el telescopio espacial Hubble. Créditos: Hubble (NASA/ESA), HST Frontier Fields.

Las lentes gravitatorias son una de las consecuencias demostradas de la teoría de la Relatividad de Albert Einstein donde las grandes acumulaciones de masa distorsionan el espacio-tiempo. Esta distorsión está cuantificada y actúa como una lente ampliando y desviando la luz que próxima a estas grandes acumulaciones de materia.

No es suficiente

Pero a pesar de las grandes masas de estos cúmulos de galaxias, el efecto en su entorno suele ser mínimo. En su mayor parte se producen lo que se conoce como efecto débil de lente (weak lensing), por lo que incluso las fuentes más distantes tan sólo aparecen ligeramente más elípticas.

En el caso de que el cúmulo sea grande, lo suficientemente denso y la alineación del cúmulo con el objeto distante sea la correcta, los efectos pueden llegar a ser significativos. Imágenes de galaxias normales pueden transformarse en anillos y arcos de luz, incluso mostrarse varias veces en una misma imagen. Este efecto es conocido como un efecto fuerte de lente (strong lensing), y es este fenómeno hacia donde va dirigido el programa Frontier Fields, utilizado para cartografiar la distribución masiva de cúmulos galácticos como MACS J0416.1-2403, y así ha sido.

"La solidez de los datos nos permite ver objetos muy débiles y nos ha permitido identificar las galaxias a través lentes como nunca antes", explica Mathilde Jauzac de la Durham University (Reino Unido) y el Astrophysics & Cosmology Research Unit (Sudáfrica), autora principal de la investigación. "A pesar del fuerte efecto de lente, las galaxias de fondo están muy lejos y todavía se muestran muy débiles. La grandeza de estos datos implica que podemos identificar galaxias de fondo muy distantes. Ahora conocemos cuatro veces más galaxias con efecto fuerte de lente que antes."

Más galaxias

Usando el instrumento ACS (Advanced Camera for Surveys) del Hubble, los astrónomos han identificado 51 nuevas galaxias en el clúster, multiplicando por cuatro el número encontrado en estudios anteriores y lleva el número total de galaxias con efecto lente a 68. Algunas de estas galaxias aparecen varias veces en las imágenes debido a efectos de multiplicación lenticular. En total se pueden ver casi 200 eventos fuertes de lente, lo que ha permitido a Jauzac y su equipo obtener la distribución de la materia en el cúmulo y producir un mapa de su masa.

Además, la lente gravitatoria es uno de los pocos métodos para detectar la materia oscura, esto es, materia que no puede ser vista directamente, ya que no somos capaces de detectar ni emisión ni reflexión de su luz. Por lo tanto, el nuevo mapa de materia está compuesto tanto de materia visible como de materia oscura.

"A pesar de que sabemos desde hace más de veinte años cómo cuantificar la masa de un cúmulo mediante un efecto fuerte de lente, hemos necesitado mucho tiempo para conseguir telescopios que puedan hacer observaciones lo suficientemente precisas como para que nuestros modelos obtengan tanto detalle de un sistema tan complicado como MACS J0416.1-2403 ", afirma Jean Paul Kneib, miembro del equipo científico.

Mediante el estudio de las nuevas 57 galaxias con efecto de lente, los astrónomos modelaron la masa de tanto la materia normal como de la oscura dentro MACS J0416.1-2403. "Nuestro mapa es dos veces mejor que cualquiera de los modelos anteriores del cúmulo", añade Jauzac.

Imagen 2: Aspecto del cúmulo MACS J0416.1-2403 donde aparecen rodeadas en rojo las imágenes lente utilizadas para este estudio. Créditos: Hubble (NASA/ESA), HST Frontier Fields. Agradecimientos: Mathilde Jauzac y Jean-Paul Kneib.

La masa total dentro de MACS J0416.1-2403, modelado a lo largo de 650.000 años luz de diámetro, equivaldría a 160 billones de masas solares con una incertidumbre en la medida de 0,5%, es decir, una medición varias veces más precisa que cualquier otro mapa de cúmulos. Es tal la precisión que los astrónomos también están midiendo la deformación del espacio-tiempo.

"Las observaciones de la campaña Frontier Fields y las técnicas de lente gravitacional han abierto un camino para caracterizar de forma muy precisa los objetos distantes, en este caso un grupo de galaxias tan lejano que su luz ha tardado 4.500 millones de años en llegar a nosotros", añade Jean-Paul Kneib. "Pero no vamos a parar aquí. Para obtener una imagen completa de la masa también es necesario incluir medidas de efectos débiles de lente que, aunque sólo puede dar una estimación aproximada de la masa del núcleo interno de un cúmulo, la lente débil proporciona información valiosa sobre la masa que lo rodea".

Nuevos objetivos

El equipo continuará estudiando el cúmulo mediante imágenes ultra profundas del Hubble obteniendo información detallada de efectos de lente tanto fuertes como débiles con el objetivo de seguir mapeando las regiones exteriores del cúmulo y por lo tanto, detectar las subestructuras de los alrededores. Ese es el próximo objetivo. También se utilizarán los datos en rayos X proporcionados por el observatorio Chandra de los corrimientos al rojo y espectroscopía de gases calientes para saber más sobre el contenido del cúmulo contribuyendo así al mayor conocimiento de la materia oscura.

Imagen 3: Aspecto del cúmulo MACS J0416.1-2403 donde la intensidad variable de neblina azul corresponde al nuevo mapa de masas. Créditos: Hubble (NASA/ESA), HST Frontier Fields.

La combinación de estas fuentes de datos mejorará todavía más el detalle de este mapa de distribución de masas. Se podrá mostrar en 3D incluyendo las velocidades relativas de las galaxias que lo componen. Esto allana el camino para la comprensión de la historia y la evolución de este cúmulo de galaxias. Por otro lado, con estudios como estos la materia oscura es cada vez un poco menos oscura.
Los resultados de esta investigación serán publicados en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society el 24 de julio de 2014 bajo el título “Hubble Frontier Fields: A High-Precision Strong-Lensing Analysis of Galaxy Cluster MACS J0416.1-2403 Using ~200 Multiple Images”

El equipo científico que ha participado en la investigación está compuesto por M. Jauzac (Durham University, Reino Unido; Astrophysics & Cosmology Research Unit, Sudáfrica), B. Clement (University of Arizona, Estados Unidos), M. Limousin (Laboratoire d’Astrophysique de Marseille, Francia; University of Copenhagen, Dinamarca), J. Richard (Université Lyon, Francia), E. Jullo (Laboratoire d’Astrophysique de Marseille, Francia), H. Ebeling (University of Hawaii, Estados Unidos), H. Atek (Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne, Suiza), J.-P. Kneib (Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne, Suiza; Laboratoire d’Astrophysique de Marseille, Francia), K. Knowles (University of KwaZulu-Natal, Sudáfrica), P. Natarajan (Yale University, Estados Unidos), D. Eckert (University of Geneva, Suiza), E. Egami (University of Arizona, Estados Unidos), R. Massey (Durham University, Reino Unido) y M. Rexroth (Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne, Suiza).
Imágenes 1, 2 y 3: Composición creada a través de imágenes tomadas por el instrumento ACS (Advanced Camera for Surveys) del Hubble en los siguientes filtros:
Banda Infrarroja (filtro I: 814 nm)
Banda Óptica (filtro G: 606 nm)
Banda Óptica (filtro B: 435 nm)

Nota de prensa:

Artículo científico:

Referencias:

Agradecimientos:
Mathilde Jauzac y Jean-Paul Kneib.

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23 de julio de 2014

Unas hermanas muy extrañas


Hoy toca hablar de una de esas imágenes que llenan los fondos de escritorio de muchos ordenadores, tablets y smartphones. Se trata de un cúmulo estelar situado a 8.000 años luz de la Tierra en la constelación de Carina. NGC 3293, que así se llama, fue descubierto en 1751 por el astrónomo francés Nicolas Louis de Lacaille desde la actual Sudáfrica con un pequeño telescopio. Se trata de un cúmulo brillante visible incluso a simple vista ante unas buenas condiciones de observación.

Imagen 1: Aspecto del cúmulo abierto NGC 3293. Créditos: ESO/G. Beccari.

La particularidad de estos cúmulos es que contienen estrellas nacidas al mismo tiempo, es decir, millón de años arriba, millón de años abajo, lo que hace que estas estrellas tengan la misma composición química, ofreciendo un marco inmejorable para poner a prueba las teorías de la evolución estelar.

El caso de las estrellas de este cúmulo, son extremadamente jóvenes. Para hacerse una idea, el cúmulo tiene una edad inferior a 10 millones de años. A escala cósmica, se trata de un cúmulo recién nacido.

El nacimiento del cúmulo

En los cúmulos abiertos es común la forma en la que nacen: se forman a partir de una gigantesca nube de gas molecular, por lo tanto las estrellas incorporan los elementos químicos de la nube. Una vez formadas las estrellas, permanecen unidas gravitatoriamente entre ellas, pero esta fuerza no es suficiente como para mantenerlas unidas por lo que se van separando unas de otras con el paso del tiempo, por lo que el cúmulo desaparecerá en pocos cientos de millones de años. Por contra, el otro tipo de cúmulos, los globulares, pueden permanecer unidos miles de millones de años.

Imagen 2: Mapa celeste donde se muestra la constelación de Carina. El cúmulo NGC 3293 está marcado con un círculo rojo. Créditos: ESO, IAU and Sky & Telescope.

La gran mayoría de las casi cincuenta estrellas de NGC 3293 se formaron en un mismo evento, aunque hay científicos que piensan que aún hoy se están generando procesos de formación estelar. Un dato curioso es que a pesar de haber nacido al mismo tiempo, dependiendo de la masa que posean evolucionan a distintas velocidades, así pues los astrónomos pueden analizar diferentes etapas evolutivas en un mismo cúmulo de estrellas hermanas.

Cosas de hermanas

Tenemos el ejemplo de la estrella anaranjada de la parte inferior derecha de la imagen. Esta gigante roja nació junto a sus hermanas. Debido a su descomunal tamaño, quemó su combustible nuclear rápidamente, cambió su dinámica interna y se expandió, enfriándose en superficie, volviéndose rojiza y alcanzando el tamaño que tiene actualmente. Sin embargo, las estrellas más azules están evolucionando mucho más lentamente.

Mientras que las gigantes rojas están llegado al final de su vida incluso al estar recién nacidas, las azules están todavía por alcanzar la madurez. Estamos ante un caso de hermanas que nacen a la vez pero unas envejecen más rápido que otras. Curioso, ¿no?
Esta imagen fue captada por el WFI (Wide Field Imager) instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, emplazado en el Observatorio La Silla de ESO en Chile.
Imagen 1: Composición creada a través de imágenes tomadas por el instrumento WFI (Wide Field Imager) del MPG/ESO 2.2m Telescope en los siguientes filtros:
Banda Óptica (filtro B: 456 nm)
Banda Infrarroja (filtro I)
Banda Óptica (filtro H-alpha: 659 nm)
Banda Óptica (filtro V: 540 nm)


Nota de prensa:

Nota de prensa (versión original):

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22 de julio de 2014

Sorpresas en la galaxia Centaurus A

Cuando observamos una galaxia, lo primero que nos llama la atención es su núcleo ya que es la zona más brillante. De ese centro nacen los brazos espirales o la nube a modo de pelusilla estelar, dependiendo de la morfología de la galaxia. Más allá, un halo tenue de estrellas se expande por el espacio.

Estos halos son componentes importantes en una galaxia ya que conserva las firmas tanto de su formación como de su evolución. Sin embargo, sabemos muy poco acerca de los halos de galaxias más allá de la nuestra ya que su baja densidad estelar la hace muy difícil de explorar. De hecho, los astrónomos han logrado detectar hasta el momento muy pocos halos estelares alrededor de otras galaxias.

De nuevo, el Hubble

Ahora, usando el telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y los instrumentos ACS (Advanced Camera for Surveys) y WFC3 (Wide Field Camera 3) ha sido posible sondear el halo que rodea la galaxia elíptica gigante Centaurus A, también conocida como NGC 5128. Han detectado que su halo se extiende en el espacio mucho más allá de lo esperado.

Imagen 1: La galaxia elíptica Centauro A. Dos de las áreas sondeadas con el Hubble se muestran aquí en los recuadros rojos, y con más detalle en las inserciones. La imagen es una composición de imágenes del Digitized Sky Survey 2 (DSS2), el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros y la cámara ACS del Hubble. Créditos: Hubble (NASA/ESA), Digitized Sky Survey, MPG/ESO. Agradecimientos: Davide De Martin.

"El rastreo de este halo galáctico nos ofrece sorprendentes conocimientos sobre la formación de galaxias, su evolución y su composición", dice Marina Rejkuba del ESO (Observatorio Europeo Austral) en Garching (Alemania) autora principal de este nuevo estudio. "Encontramos más estrellas dispersas en una dirección que en otra, dando al halo una forma torcida que no esperábamos", añade.

A lo largo de la longitud de la galaxia, los astrónomos sondearon una zona inmensa. Para hacerse una idea, el diámetro aparente del halo sondeado se corresponde con 4 grados en el cielo, esto es, un total de 8 lunas llenas puestas una junto a la otra.

Elementos pesados

Junto a su distribución desigual inesperada, las estrellas en el halo también mostraron propiedades sorprendentes relacionadas con la proporción de elementos más pesados ​​que el hidrógeno y el helio que se encuentra en el gas que compone las estrellas. Mientras que las estrellas dentro de los halos de la Vía Láctea y otras espirales cercanas son generalmente bajos en elementos pesados​​, las estrellas dentro de la aureola de Centaurus A parecen ser ricas en elementos pesados​​, incluso en los lugares más exteriores exploradas.

Junto a la inesperada distribución desigual, las estrellas del halo también mostraron propiedades sorprendentes en cuanto a la proporción de elementos pesados en su composición. Mientras que las estrellas dentro de los halos de la Vía Láctea y otras espirales cercanas poseen un bajo porcentaje en estos elementos, las del halo de Centaurus A son ricas incluso en los lugares más exteriores explorados.

La vieja generación

"Incluso a estas distancias tan extremas todavía no hemos llegado al borde del halo de Centaurus A ni hemos detectado la generación más antigua de estrellas", dice la coautora Laura Greggio del INAF (Istituto Nazionale di Astrofisica) en Italia. "Esta generación es muy importante. Las estrellas más grandes son las responsables de la fabricación de los elementos pesados ​​que ahora se encuentran en la mayor parte de las estrellas de la galaxia. Y a pesar de que las estrellas más grandes murieron hace mucho tiempo, las estrellas más pequeñas de esa generación todavía viven y nos puede decir mucho", añade.

Imagen 2: Aspecto de una de las áreas del halo de Centaurus A sondeada por la cámara ACS del Hubble. Créditos: Crédito: Hubble (NASA/ESA). Agradecimientos: Marina Rejkuba (Observatorio Europeo Austral).

La pequeña cantidad de elementos pesados ​​en los halos estelares de las galaxias espirales como la nuestra se cree que proceden del proceso de formación de la galaxia y de su posterior evolución, teniendo un papel importante las pequñas galaxias satélite que poseen. Para Centaurus A, la presencia en el halo de estrellas ricas en elementos pesados remotas sugiere una fusión en el pasado con una gran galaxia espiral. Este evento habría expulsado parte de las estrellas del disco de la galaxia espiral hacia lo que hoy es el halo exterior de Centaurus A.

"La medición de la cantidad de elementos pesados ​​en estrellas individuales de una galaxia elíptica gigante como Centaurus A es gracias al Hubble, ya que no se habría podido hacer con cualquier otro telescopio, y ciertamente, no desde tierra", afirma Rejkuba. "Este tipo de observaciones son de importancia fundamental para la comprensión de las galaxias en el Universo que nos rodea”, añade.

Sin duda el telescopio espacial más famoso ya ha sido amortizado sobremanera. No hay más que ver la cantidad de resultados y descubrimientos que nos ha ofrecido durante todos estos años. Pero también es cierto que su relevo por parte del James Webb Space Telescope está cada vez más cerca. Y si el Hubble nos soprende, imaginaros de lo que será capaz su sucesor.
Los resultados de esta investigación aparecen online el 22 de julio en Astrophysical Journal y serán publicados en el número de agosto de esta revista.

El equipo que ha realizado la investigación está compuesto por M. Rejkuba (European Southern Observatory, Alemania; Excellence Cluster Universe, Alemania), W. E. Harris (McMaster University, Canadá), L. Greggio (INAF, Italia), G. L. H. Harris (University of Waterloo, Canadá), H. Jerjen (Australian National University, Australia), O. A. Gonzalez (European Southern Observatory, Chile).
Imagen 1: Composición creada a través de las imágenes tomadas por el DSS2 (Digitized Sky Survey 2), el instrumento WFI (Wide Field Imager) del MPG/ESO 2.2m Telescope y la cámara ACS a bordo del Telescopio Espacial Hubble en los siguientes filtros:
Banda Óptica (filtro R - DSS2)
Banda Óptica (filtro B - DSS2)
Banda Infrarroja (filtro I - DSS2)
Banda Óptica (filtro B: 456 nm - WFI)
Banda Óptica (filtro V: 540 nm - WFI)
Banda Óptica (filtro R: 652 nm - WFI)
Banda Óptica (filtro H-alpha: 659 nm - WFI)
Banda Óptica (filtro OIII: 502 nm - WFI)
Banda Infrarroja (filtro I: 814 nm - ACS)
Banda Óptica (filtro V: 606 nm - ACS)

Imagen 2: Composición creada a través de las imágenes tomadas por la cámara ACS a bordo del Telescopio Espacial Hubble en los siguientes filtros:
Banda Infrarroja (filtro I: 814 nm)
Banda Óptica (filtro V: 606 nm)

Nota de prensa: 

Referencias:

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