7 de diciembre de 2012

Mi lluvia de estrellas favorita

Se acerca mi lluvia de estrellas favorita, las Gemínidas; una lluvia cuyo máximo será la noche del 13 al 14 de diciembre. Y el hecho de que sea mi favorita no lo digo por decir, tengo mis motivos. Y a los que tengáis dudas espero convenceros para que salgáis al campo y disfrutéis de estos meteoros. No os dejarán indiferentes.

Conceptos previos

Un meteoro -estrella fugaz- es un fenómeno visual e incluso a veces auditivo que se produce cuando un fragmento de materia -llamado meteoroide- entra en contacto con la atmósfera, se calienta sobremanera debido a la fricción, entra en combustión y se volatiliza provocando un rastro luminoso debido a la gran velocidad a la que se produce la ignición.

Gemínida atravesando una aurora boreal en la isla de Kvaløya (Noruega). Créditos: Bjørnar G. Hansen.

Estos meteoroides que provocan el fenómeno del meteoro suelen ser del tamaño de un grano de arroz. En el caso de una estrella fugaz espectacularmente brillante, ésta es producida por un meteoroide cuyo tamaño no es superior al de una nuez. En el caso de que el meteoroide sea lo suficientemente grande y algún fragmento consiga tocar la superficie terrestre, estaremos hablando de un meteorito, pero esto es algo improbable.

Generalmente los meteoroides proceden del rastro de polvo que deja un cometa a su paso formando lo que se conoce como tubo meteórico, que se renueva con cada paso alrededor de su órbita. Como esta órbita se considera estable, la Tierra siempre cruza el tubo meteórico en la misma época del año, de ahí la periodicidad anual de las lluvias de meteoros.

Gemínidas sobre el Kitt Peak National Observatory (Estados Unidos). Créditos: David A. Harvey.

¿Por qué las Geminidas?

Como he dicho al principio, las Gemínidas son mis favoritas, y os diré mis motivos:

- La tasa horaria cenital (THZ) tiene un valor de 120, esto es, en condiciones de visibilidad ideal y si el radiante estuviera justo encima de nuestras cabezas (cénit), se podrían ver 120 meteoros en una hora, y esta tasa es la más elevada de todas las lluvias que podemos observar, junto con las Cuadrántidas de enero, que también tienen ese valor.

- Al ser una lluvia invernal, las noche suelen ser muy frías y con la humedad relativa muy baja por lo que el cielo está muy limpio, y si encima la Luna no está presente, podemos hablar de un cielo excepcionalmente oscuro. Eso sí, hay que alejarse de las luces urbanas, algo difícil hoy en día para los habitantes de las grandes ciudades.

Gemínida sobre el desierto de Mojave (Estados Unidos). Créditos: W. Pacholka.

- El tubo meteórico no está provocado por un cometa como en la mayoría de los casos, sino por un asteroide llamado (3200) Phaeton. Esto hace que el material del que están compuestos los meteoroides sea distinto al que produce el polvo de cometa. Las características de este material hace que el efecto visual que producen sea mucho más luminoso.

- La velocidad es relativamente lenta (35 Km/s) si la comparamos por ejemplo con las Perseidas (59 Km/s) por lo que los meteoros se pueden observar durante más tiempo mientras entran en ignición y se volatilizan, pudiéndose apreciar mejor la gama de colores que se desprenden, aunque la mayoría suelen tener tonos verdosos.

Gemínida sobre Monument Valle (Estados Unidos). Créditos: W. Pacholka.

¿Por qué se llaman Gemínidas?

Las Gemínidas reciben este nombre porque todos los meteoros de este enjambre parecen provenir de un mismo punto: mera cuestión de perspectiva. Este punto del que parecen radiar estos meteoros se le conoce como radiante y esta situado en la constelación de Géminis.

Radiante de las Gemínidas durante los días de la lluvia. Créditos: IMO.

De ahí también el nombre del resto de lluvias: Perseidas de Perseo, Leónidas de Leo, o... las Cuadrántidas, de la constelación de Boötes, antiguamente conocida como Quadrans Muralis.

En definitiva

Seguramente, y si el tiempo acompaña, será una noche muy fría, pero lo mejor de todo es que será sin Luna, ya que el día 13 estará en fase de Nueva. Esto proporcionará un cielo especialmente negro. En esas noches de diciembre, si sale despejado, las temperaturas bajarán de los 0º C, así que es muy recomendable abrigarse bien, llevar bebida caliente y paciencia. Seguro que la espera merece la pena.

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6 comentarios:

  1. Hace 2 años, en 1º ESO, nuestro profesor nos propuso un trabajo voluntario: observar las Gemínidas y hacer una ficha de datos (en concreto ésta). El día 14 me fui a mi terraza, es tranquila pero con la luz del pueblo no se veían muchas, vi 1 en una hora...entonces supliqué a mi padre que me llevase en coche al campo (con abrigos hasta en el ojo)... no recuerdo muy bien cuántas observé en una hora, pero más o menos unas 10...
    Un saludo! Este año continuaré viéndolas, como siempre.

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    1. Muy bien! Conforme avance la noche se irán viendo más!
      Gracias por el comentario!

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  2. Muy interesante la entrada pero cuidado. Algo no puede ser prácticamente improbable, puede ser poco probable o prácticamente imposible.
    Miraré al cielo buscando las gemínidas

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    1. Digamos que la probabilidad es inferior al 0.01% :)
      Suerte con las Gemínidas!

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  3. Cada día estoy más enganchada a tu blog, Antonio.

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    1. Muchas gracias América, me alegro que te guste!
      Un saludo!

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