24 de julio de 2013

ISON y su enorme cola

El cometa ISON, ese cometa que nos alegrará las noches invernales con un acercamiento que tendrá lugar el 28 de noviembre, apunta a que será memorable; de esos cometas de los que se hablará durante siglos. Descubierto el 21 de septiembre de 2012 por Vitali Nevski y Artyom Novichonok en la International Scientific Optical Network (ISON) cuando se encontraba entre Júpiter y Saturno.

Conocido oficialmente como C/2012 S1, el cometa tiene unos 5 Km de diámetro. Todavía no se conoce su densidad debido a que está muy alejado de nosotros como para poder hacer medidas de precisión. Como todos los cometas, éste también es una bola de nieve sucia formada por polvo y gases congelados (agua, metano, amoniaco y dióxido de carbono, fundamentalmente).

Una cola de dióxido de carbono

Un equipo de astrónomos han observado con el telescopio espacial Spitzer de la NASA lo que probablemente sean fuertes emisiones de dióxido de carbono del cometa ISON, formando la enorme cola que facilitó su descubrimiento.

Imágenes de la NASA tomadas por el telescopio espacial Spitzer el 13 de junio a una distancia de unos 500 millones de Km del Sol. Créditos: NASA/JPL-Caltech/JHUAPL/UCF.

El cometa ISON ya se había estudiado con otros medios (Hubble, Swift y Deep Impact) y sus resultados marcaron los límites superiores para la emisión de gases del cometa. Ahora, con los nuevos datos tomados el 13 de junio con el Infrared Array Camera (IRAC) del Spitzer indican que el dióxido de carbono está burbujeando lentamente pero a un ritmo constante. Los vapores que se desprenden están dotando al ISON de una cola que ya mide unos 300.000 Km de largo. Ese día el cometa estaba situado a 502 millones de Km del Sol.

Carey Lisse, del NASA Comet ISON Observing Camapaign e investigador del Applied Physics Laboratory de la John Hopkins University en Laurel (Estados Unidos) estima que "el ISON emite alrededor de 1 millón de Kg de dióxido de carbono y unos 54 millones de Kg de polvo todos los días".

Explicar la formación del sistema solar

El hecho de tener la tecnología para observar este comportamiento del cometa ISON abre nuevas ventanas para explorar en el ámbito de las ciencias planetarias. "Estas fantásticas observaciones del ISON son únicas y han sentado las bases para realizar más observaciones como parte de una campaña integral de la NASA para observar el cometa", dijo James L. Green, director del NASA Planetary Sciences en Washington (Estados Unidos). "ISON es muy emocionante. Creemos que los datos obtenidos de este cometa pueden ayudar a explicar cómo y cuándo se formó el sistema solar", añadió.

Imagen del cometa ISON (C/2012 S1) tomada por el telescopio espacial Hubble el 10 de abril de 2013 cuando el cometa estaba situado a 386 millones de millas del Sol, ya dentro de la órbita de Júpiter. Créditos: NASA, ESA, J.-Y. Li (Planetary Science Institute), and the Hubble Comet ISON Imaging Science Team.

"Esta observación nos ofrece una parte de la composición del ISON, y, por extensión, del disco protoplanetario en el que se formaron los planetas", dijo Lisse. A finales de julio y agosto, cuando el cometa comience a calentarse y atraviese la línea de hielo de agua, se producirá un verdadero estallido en la emisión de gases ya que es el agua el gas más abundante en él. Esos días están a punto de llegar. Veremos cómo se comporta el cometa.

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