2 de abril de 2014

La galaxia caníbal

Cuando observo una galaxia al telescopio siempre me parece un acto de reflexión: estamos viendo miles de millones de estrellas donde con mucha probabilidad haya otros miles de millones de planetas. Y de todos ellos, ¿habrá alguno con vida, independientemente de su inteligencia? Y siempre llego a la misma conclusión: sí.

Hoy os voy a hablar de galaxias, pero de las que tienen un comportamiento un tanto particular. Y es que las galaxias cuando se topan en su camino con otras más pequeñas, las destrozan y las engullen. Se les llama galaxias caníbales.

Canibalismo galáctico

Una de ellas es la NGC 1316, situada a 60 millones de años luz en la constelación austral de Fornax. Como imaginaréis, el canibalizar una galaxia no es un proceso instantáneo; en algunos casos podemos ver el proceso a medio camino como en el caso de NGC 4038 y NGC 4039, conocidas como las galaxias de las antenas.

Mapa de la constelación de Fornax (El Horno). La mayor parte de las estrellas que se muestran pueden verse a simple vista en una noche oscura. La galaxia NGC 1316 está marcada con un círculo rojo y se puede ver con un telescopio de tamaño medio, donde se puede apreciar junto a su compañera NGC 1317. Créditos: ESO, IAU and Sky & Telescope.

La nueva y detallada imagen que os muestro un poco más abajo ha sido tomada por el instrumento WFI (Wide Field Imager) del Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, que se encuentra en el Observatorio La Silla de ESO y fue creada combinando una gran cantidad de imágenes individuales del archivo de ESO con el objetivo de revelar las características más débiles de esta galaxia caníbal.

En el caso de NGC 1316 el proceso de canibalización ya ha finalizado, pero sabemos que ha habido canibalismo debido a las marcas que ha dejado: varios rastros de caminos de polvo poco comunes y una cantidad de cúmulos globulares mucho más pequeños de lo esperado.

Alrededor de la galaxia también se han observado volutas y cáscaras de estrellas que han sido arrancadas de sus ubicaciones originales y lanzadas al espacio intergaláctico, llamadas colas de marea. Esto se debe a complejos efectos gravitatorios en las órbitas de las estrellas que tienen lugar cuando otra galaxia se acerca demasiado.

Contraste entre las galaxias NGC 1316 (izquierda) y su compañera de menor tamaño NGC 1317 (derecha). Mientras que la existencia de NGC 1317 parece haber sido tranquila, su vecina de mayor tamaño, luce las cicatrices de fusiones con otras galaxias. Créditos: ESO.

Todo ello sugiere que NGC 1316 ha podido engullir una galaxia espiral rica en polvo hace unos tres mil millones de años, apuntando a un pasado violento donde la galaxia engulló como mínimo a una galaxia, aunque cabe la posibilidad de que hayan sido más.

Los detalles del Hubble

Estos rastros de caminos polvorientos producto de la canibalización no es la primera vez que se observan. El Hubble (ESA/NASA) los observó en detalle en el año 2005 dejando entrever que ha sido fruto de la fusión de varias galaxias. Una imagen que merece la pena detenerse a echarle un vistazo:

Imagen tomada por el telescopio espacial Hubble revelando las franjas de polvo y cúmulos estelares de esta galaxia que dan la evidencia de que se formó a partir de una fusión de dos galaxias ricas en gas. Créditos: NASA, ESA, and The Hubble Heritage Team STScI/AURA).

Fuente de ondas de radio

La galaxia NGC 1316 también tiene el nombre de Fornax A, notándose por la nomenclatura que se trata de la fuente emisión en ondas de radio más brillante de la constelación. De hecho, es la cuarta fuente de ondas de radio más brillante de todo el cielo captada en la frecuencia de 1400 MHz. Esta emisión es producida por material engullido por el agujero negro supermasivo del centro de la galaxia.

Como véis, los caníbales no sólo se encuentran en tribus como la Korowai de Papúa Nueva Guinea. También los hay recorriendo el Universo en busca de nuevas presas a las que engullir.
La imagen tomada por el instrumento WFI del telescopio MPG/ESO de 2.2 metros y es una composición de varias tomas captadas con los filtros Óptico Azul de 456 nm, Óptico Visible de 539 nm, Óptico Rojo de 651 nm y Óptico H-alpha de 651 nm.

La imagen tomada por el Hubble de los caminos de polvo fue tomada con el instrumento ACS (Advanced Camera for Surveys) y es una composición de los filtros Óptico Azul de 435 nm, Ópico Visible de 555 nm e Infrarrojo de 814 nm.
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