6 de mayo de 2013

Estudiando un sol joven

¿Cómo surgió la vida en la Tierra? Es una pregunta que se ha planteado el hombre desde que empezó a investigar la vida propiamente dicha. Pero tal vez, dentro de poco tiempo podremos responder con más detalle a esta pregunta.

Soles jóvenes

La revista Astronomy & Astrophysics publica hoy los resultados de una investigación que ha consistido en conocer el comportamiento de estrellas similares al Sol pero en sus etapas más jovenes y así saber más sobre el pasado y el futuro del Sol, pero también en como pudo surgir la vida en la Tierra, y por extensión, en planetas que orbiten estrellas similares al Sol.

Imágenes de la corona del Sol durante su último ciclo completo (1996-2006). Créditos: SOHO (ESA & NASA).

Estrellas como el Sol tienen ciclos de actividad que se manifiestan en sus capas exteriores, y en el caso de nuestra estrella sabemos que tiene una importante influencia en el clima terrestre, especialmente a través de los fenómenos que suceden en la corona.

Se conocen muchas estrellas con ciclo en la cromosfera pero, hasta ahora, se han descubierto tan solo tres con ciclos de actividad coronal como los del Sol y, además de ser más viejas y menos activas, todas formaban parte de un sistema binario.

Un sol joven

Si hablamos de un candidato que cumpla las caracterísiticas de un joven sol, tenemos que hablar de  Iota Hor, en la constelación de Horologium, una estrella de tiene unos 600 millones de años frente a los 4500 millones de años de nuestro Sol. Esta joven estrella cuenta con un corto ciclo de actividaden su cromosfera (el más corto hasta ahora).

Según Jorge Sanz Forcada, investigador del INTA en el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) y miembro de la colaboración AstroMadrid, que lidera este trabajo, “no sabíamos nada sobre los ciclos coronales del Sol en la época en que surgió la vida en la Tierra, por lo que llevamos a cabo un estudio en rayos X de la corona de esta estrella con el fin de ver cómo se comportaba durante el ciclo cromosférico”.

Se ha monitorizado a la estrella Iota Hor con el satélite XMM-Newton y se vio que los ciclos cromosférico y coronal eran muy similares. En los tres ciclos observados se ha visto que tras completar uno de estos períodos el siguiente se interrumpe antes de llegar al máximo adquiriendo un comportamiento caótico que puede estar modulado por un período mayor.

“Es la primera vez que se observa un ciclo de este tipo en rayos X en una estrella activa y que se establecen los ciclos coronales en una estrella similar al Sol en su juventud. Cada 1,6 años Iota Hor completa un periodo de actividad. Posiblemente estamos observando los primeros ciclos de actividad en la vida de una estrella de tipo solar”, afirma Sanz Forcada.

Agua, química y energía

Para que surja la vida tal y como la conocemos en la Tierra es necesario agua, carbono y otros elemenos para combinarse y por último, una fuente de energía.

En cuanto a la energía, cabe destacar que las estrellas jóvenes como Iota Hor rotan más rápido, provocando una mayor emisión de radiación ultravioleta y de rayos X en sus primeras etapas, suavizándose conforme la estrella va envejeciendo.

Con estos nuevos datos se podría concluir en qué momento puede comenzar a surgir vida en un planeta tal y como la conocemos, en base a la dosis de radiación UV y X que recibiría la superficie del planeta.

Artículo principal: “Iota Hor: The first coronal activity cycle in a Young solar-like star” (Ir)

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