29 de enero de 2015

Una bestia con la cabeza muy gorda

El catálogo de Messier comenzó a fraguarse en 1774 como una iniciativa del astrónomo francés Charles Messier para clasificar objetos que parecían cometas pero que no lo eran y así evitar confusiones. Esta iniciativa se ha convertido, posiblemente, en el catálogo astronómico más famoso.

Pasados algo más de 200 años desde que se fraguó ese catálogo, fueron descubiertos objetos alargados parecidos a cometas desde Australia con el telescopio británico UK Schmidt Telescope. Hablamos del año 1976. Rápidamente se supo que no eran cometas, pero por su similitud se les llamó "glóbulos cometarios".

Fueron localizados en la nebulosa Gum, una enorme mancha de gas donde se aprecian densas cabezas junto a oscuras y polvorientas colas largas de escasa luz apuntando todas ellas al remanente de supernova de la Vela, ubicado éste en el centro de la nebulosa.

Una de esas cabezas es la denominada CG4, situado a 1.300 años luz en dirección a la constelación de Puppis:

Imagen 1: Glóbulo cometario CG4 captado por el VLT (Very Large Telescope) de ESO. Aunque en la fotografía parece grande y brillante, en  realidad se trata de una nebulosa débil, difícil de observar. Créditos: ESO.

CG4 se podría asemejar a la cabeza de una gigantesca bestia con las mandíbulas abiertas listas para devorar. Sería una cabeza muy grande: 1,5 años luz de diámetro.

La cola del glóbulo mediría unos 8 años luz de largo y comparados con una bestia de nuestro planeta, sería gigantesca, aunque comparado con los estándares astronómicos estaríamos hablando de una nube pequeña. Pero la pequeñez es una característica general de los glóbulos cometarios.

Imagen 2: Amplio campo del cielo que rodea al glóbulo cometario CG4. Créditos: ESO/Digitized Sky Survey 2.
Esta imagen proviene del programa Joyas cósmicas de ESO, una iniciativa de divulgación que pretende producir imágenes de objetos interesantes, enigmáticos o visualmente atractivos utilizando telescopios de ESO, con un fin educativo y divulgativo. El programa hace uso de tiempo de telescopio que no puede utilizarse para observaciones científicas. Todos los datos obtenidos también están disponibles para posibles aplicaciones científicas y se ponen a disposición de los astrónomos a través de los archivos científicos de ESO.
Referencias:

Imagen 1: Composición de imágenes obtenidas con el instrumento FORS1 instalado en el VLT en los siguientes filtros:
- Banda Óptica (filtro V @ 557 nm)
- Banda Óptica (filtro R @ 655 nm)
- Banda Óptica (filtro H-alfa @ 660 nm)
- Banda Óptica (filtro B @ 440 nm)

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